KUWAIT
الكويت مدينة الكويت
Kuwait ——- Ciudad de Kuwait
Kuwait —————- Kuwait City
Puntos más altos: Khashm Ghuḑayy, 361 msnm – Al `Awjah, 203 msnm – Jabal al Banāyā, 33 msnm
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Debido a los sucesos acontecidos en Irak y a los riesgos de atentados terroristas, Kuwait no es hoy en día un destino recomendable.
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Aunque se trata de un estado petrolero centrado en los negocios, no deja de ser un lugar de interés turístico.
Los bonitos paisajes desérticos, las playas, los parques de ocio y los vestigios de la cultura árabe e islámica amenizarán cualquier viaje profesional.
Los paisajes: El desierto
Las costas: La isla de Failakka
Las ciudades: La ciudad de Kuwait _ Doha Village [www.easyviajar.com/kuwait]
Provincias: Al Ahmadi – Al Asimah – Al Farwaniyah – Al Jahra – Hawalli – Mubarak Al-Kabeer – Governorates of Kuwait
BBC News – Kuwait country profile
Qalīb ash-Shuyūkh – As-Sālimīyah – Ḥawallī – Janub Khīṭān – Al-Farwānīyah – Salwā’ – Abraq Khīṭān – Sabāh as-Sālim – Aṣ-Ṣulaybīyah¨- Aṣ-Ṣabāḥīyah – Al-Fuḥayḥīl
Attractions and tourist spots in Kuwait
Kuwait Attractions
Kuwait Travel Information and Travel Guide – Lonely Planet
Kuwait travel guide – Wikitravel
www.odyssei.com/destinations/9078.html
Aquí, en el Sheraton Kuwait Hotel, curré yo algo más de un mes, después de acabar la mili en Las Palmas. Había leído ún artículo en la revista ‘Life’ que contaba que aquí todos eran millonarios. Y sin pensarlo más cogí un avión y me fuí allí haciendo escala en Roma. Era mi primer viaje al extranjero allá por el año 1966.
Al llegar al aeropuerto y ver el pasaporte español, a los policías del aeropuerto les hizo gracia y empezaron a bailar flamenco (!). Me dijeron que necesitaba visado y como no lo tenía me pusieron en otro avión rumbo a El Cairo. Allí llegué a media noche y cogí un taxi y le pedí al taxista que me llevara a la embajada española. Me quedé en un punto no lejos de la embajada, junto con mi maleta, ya que era demasiado pasada la noche como para meterse en un hotel. A eso de las cuatro de la madrugada vi que venía un kuwaití entre unas palmeras al otro lado de la carretera. Echó un vistazo a su alrededor y al ver que no había nadie, bajo una palmera, se levantó su ‘túnica’ o como se llame y …se me puso el tío a hacer cacas. No me había visto a mi que lo estaba observando. Y pude ver que el tío, bajo la túnica, no llevaba nada, o sea, el tío iba sin calzoncillos. Arriba y abajo, rápido y cómodo.
Finalmente conseguí el visado y volví a Kuwait. Los taxistas, al salir del aeropuerto, me informaron rápidamente que conocían un árabe (palestino) que había vivido en Venezuela y hablaba español. Y efectivamente, trabajaba también en el hotel Sheraton y me consiguió curro de “frega-super-pucheros”. Nunca había visto ollas o pucheros tan grandes. Tenía que inclinarme para llegar al fondo.
El ‘venezolano’ me consiguió también vivienda, o sea, con ellos, que eran un grupo de unos ocho palestinos que dormían en la azotea de una casa de bloques grises semiacabada. No se podía dormir bajo techo porque hacía un calor horrible. El deasyuno de cada mañana consistía en un super-sandía que la repartíamos entre todos. Nunca había visto sandías tan grandes.
Después de cerca de un mes tuve que tirar la toalla porque las veinticuatro horas del día las pasaba sudando. Todo el puto día mojado. Y había leído que si se tiene el cabello mojado continuamente se podía uno quedar calvo. O sea que cogí mis bártulos y ya me iba a pirar. Pero no me llegaba el dinero. Y al palestino-venezolano se le ocurrió una idea genial o por lo menos que funcionó. Escribió en un papel de block un pequeño ‘historial’ bilingüe, en inglés y en árabe, en el que contaba que yo era español, que había leído que como delineante podría trabajar en Kuwait, pero que como no encontraba trabajo en mi oficio, que quería volver a España, etc.
En menos de una semana, tocando de puerta en puerta, me hice con tanta pasta que me llegó para coger un taxi a Beirut (con otros cuatro pasajeros más) en un coche viejo americano de esos super grandes. De Beirut cogí el barco a Génova y a casita de vuelta.
Resulta que los que ganaban dinero en Kuwait eran los nativos y los extranjeros que iban con contrato de trabajo como médicos y dentistas y que dominaban el inglés. El resto de los extranjeros, de fregaplatos. Y luego oí que había llegado justo el mes que más calienta el sol en Kuwait, que el resto del año el clima era mucho más soportable. Con AC o ventiladores en el techo, claro.
‘Caminante no hay camino,se hace camino al andar’ …
